Después de tres meses consecutivos de disminución de la confianza, enero muestra una tenue recuperación. Así lo revela un estudio realizado por la Fundación Mercado durante los últimos 10 días del primer mes del año. Para el sondeo se consultaron unos 2.672 hogares, de la ciudad de Buenos Aires, Gran Buenos Aires, Bahía Blanca, Córdoba, Mendoza, Neuquén, Rosario y Tucumán.

De acuerdo al informe, El índice de Confianza del Consumidor (CC) registró un 27,9%; el de Confianza del Ahorrista (CA), marcó un 28,3%, y el de Confianza de las Familias (CF) mostró un 28%. En relación al mes anterior, el CC creció un 2,2% y el CF, un 1,8%. Por el contrario, el CA cayó un 0,7%, siempre respecto de diciembre. En cuanto a la comparación con enero de 2011, los tres índices aumentaron: el CC mejoró un 1,8%; el CA, un 3%, y el CF, un 2%.

Otro dato de interés tiene que ver con una marcada caída en el porcentaje de familias con capacidad de ahorro. En enero, este registró un 13,9%, poco más de nueve puntos menos que en diciembre. Además, las expectativas de ahorro cayeron en 3,3%; y la intención de montos ahorrados, un 4,1%. También se redujo la tendencia de compra de bienes durables: en enero se dio un 8%, el 0,6% por debajo del mes anterior.

Valoración estable

"El ajuste positivo se debió, en gran medida, a una recuperación de las expectativas, dentro de un contexto de valoración estable de la situación presente de consumo", precisa el informe.

Según agrega, los resultados del mes de enero muestran dos características: "una recuperación de la confianza después de un trimestre en baja, y una moderación de las tendencias de consumo de corto plazo, y estabilidad en el consumo de largo plazo, sustentadas en una menor tasa de ahorro".

El documento aclara que los resultados favorables que se registraron el mes pasado no alcanzan para marcar un cambio de la tendencia del último trimestre de 2011. Pero admite que se marca el curso para los próximos meses, aunque subraya puntos a tener en cuenta: la evolución de los ingresos reales, la inflación y el dólar.

"En un contexto donde las familias perciben el empleo como estancado, pero estable, con una percepción de inflación pasada y futura elevada y tipo de cambio previsible, la atención se centra en la evolución de sus ingresos nominales. En este sentido, aún no se puede determinar un cambio en la tendencia, y quizá no sea posible hacerlo hasta que no se tengan condiciones precisas de la evolución de salarios", admiten los expertos que realizaron el informe. Sobre esta última cuestión, apuntan la atención hacia las discusiones paritarias por venir. "Las primeras negociaciones salariales significativas se darán hacia marzo, por lo cual no se puede decir que exista un cambio de ciclo en el corto plazo", puntualiza.